Los precios se calientan
Hay que recordar que, a pesar de la desaceleración del mercado inmobiliario en 2023, los precios se mantuvieron prácticamente inmunes y siguieron creciendo un 4,2% interanual, según el INE. Eso sí, lo hicieron por debajo del 5,5% de 2022 y el 6,4% de 2021. Ahora, con el aumento previsto de las ventas y un mejor acceso a la financiación, los pronósticos muestran que continuarán subiendo borrando así la ilusión de todos aquellos que esperaban encontrar algún chollo.
«La incorporación de esa demanda latente al mercado provocará mayores tensiones en la que cada vez más reducida oferta, lo que inevitablemente acelerará los ritmos de crecimiento de los precios«, asegura Iñareta.
De momento, el primer trimestre ya apunta maneras. Los portales inmobiliarios aseguran que el precio de la vivienda de segunda mano (la mayoritaria a la venta) subió en ese periodo entre un 7% (según Idealista y Fotocasa) y un 10,6% (Pisos.com) de media en España.
Pero, además, el incremento se dispara más de un 16% en Madrid, uno de los puntos más dinámicos del inmobiliario nacional y que sirve de termómetro de lo que ocurrirá después en el resto del país.
Con este arranque de año, Bernardos pronostica que el precio de la vivienda usada subirá en 2024 entre un 5% y 7% y el de la nueva más de un 10% debido a la escasa oferta existente. El impacto del encarecimiento de los pisos de nueva construcción se observará en los índices inmobiliarios en los años siguientes, pues se entregarán en 2025 y 2026.
La inmobiliaria Solvia ha actualizado recientemente sus previsiones y augura también subidas del precio para este ejercicio, aunque más moderadas (de entre el 2% y 3%).
«En definitiva, 2024 será un excelente año para el mercado inmobiliario. Habrá un elevado traslado de familias que viven de alquiler a la compra (principal fuente de demanda) y una importante demanda de mejora», asegura Bernardos. Pero recalca que, «por ahora, no hay ningún signo de burbuja inmobiliaria«.
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